Cómo enfrentar nieve y hielo
La nieve es habitual en la cordillera y el sur de Chile, pero cuando cae en ciudades poco acostumbradas puede paralizar todo: caminos cortados, techos sobrecargados y el peligro más traicionero, el hielo invisible en calles y veredas a la mañana siguiente.
Si vas a conducir
- Lleva cadenas y aprende a ponerlas antes del viaje, no al costado del camino con las manos congeladas. En pasos cordilleranos suelen ser obligatorias.
- Velocidad baja y movimientos suaves: sobre nieve o hielo, frenar o girar bruscamente hace perder el control. Frena con anticipación usando el motor.
- Estanque con bencina suficiente y en el auto: mantas, agua, comida, cargador y raspador de parabrisas. Si quedas detenido por nieve, quédate en el vehículo.
- El hielo negro (black ice) es una capa transparente que parece pavimento mojado. Sospecha de él en puentes, zonas de sombra y madrugadas despejadas tras la lluvia.
A pie, en casa y en la montaña
Al caminar sobre hielo, da pasos cortos con el peso ligeramente hacia adelante (como un pingüino) y usa calzado con suela de goma dibujada. En casa, golpea suavemente la nieve acumulada en toldos y techos livianos para evitar sobrecargas, y protege cañerías expuestas. Si vas a la nieve por el día, lleva lentes con filtro UV: la nieve refleja hasta el 80% de la radiación y puede quemar la vista y la piel incluso nublado. Avisa siempre tu ruta si haces actividades de montaña y revisa el pronóstico antes de subir, las condiciones cambian rápido en altura.